La Vía Cepeda es una de las clásicas más repetidas al Naranjo de Bunes. Se trata de una vía sin excesiva dificultad, pero que no cuenta con muchos seguros fijos por lo que tendremos que estar atentos/as para seguir bien su trazado. Una escalada larga y de lo más variada, con diedros, placas, chimeneas y canalizos. La aproximación desde Pandébano y la posibilidad de pernoctar en el refugio permiten disfrutar de una experiencia completa en un emblema de los Picos de Europa, donde disfrutar de un par de jornadas completas y llevarte una actividad inolvidable.
La ruta de aproximación comienza en Collado de Pandébano (1,200 m) donde aparcaremos el coche. Debemos tener en cuenta las regulaciones del Parque Nacional en los meses de verano, ya que puede no haber aparcamiento disponible debido a dichas regulaciones. Se puede contratar los servicios de un taxi desde Sotres. Desde Collado Pandébano salimos por un sendero inicialmente bien marcado que asciende hasta una pradería, donde se puede difuminar un poco, debemos de ir atentos. Puede resultar muy aconsejable llevar la ruta en alguna aplicación del teléfono destinada a la orientación, o un GPS ya que esta zona suele verse en muchas ocasiones afectada por nieblas densas y puede resultar la zona más perdedera de toda la ruta de aproximación. Continuando por este sendero vamos a pasar por el Refugio de la Terenosa, abierto al público. El sendero continúa en ligero ascenso hasta el Collado Vallejo, sabremos que se trata de este collado cuando atravesemos una reciente verja verde de metal. Desde aquí tendremos unas vistas fabulosas siempre que la niebla no nos lo impida, hacia abajo la Canal del Balcosín, y hacia arriba, de nuestro objetivo del día siguiente. La senda sigue muy bien marcada pero son tramos en los que debemos caminar atentos/as, ya que un traspiés nos puede llevar a una pendiente muy empinada. Tras un rato de senda que corta la ladera, comenzamos a ascender en amplias «zetas» por terreno cada vez más pedregoso y rocoso, y las «zetas» serán también al tiempo, más cerradas y empinadas. El Picu nos observa vigilante, y parece acercarse durante el tramo más mantenido y exigente de la aproximación hasta el refugio Vega de Urriellu (1,960 m), que alcanzaremos en unas 2.30 a 3 horas, y con un desnivel de 900 m.
Al día siguiente, la aproximación a la base de la Cara Este del Urriellu se realiza en 1 hora aproximadamente, ascendiendo por la Canal de la Celada hasta el collado homónimo, desde donde divisaremos el pie de vía en la car este.
Si no conocemos la zona, es mejor seguir el camino que va en dirección a la cara sur, por la izquierda de la vaguada que baja a la Celada, y tras un camino que cruza ascendentemente una pedrera, encontraremos un desvío a la derecha. En pocos minutos estaremos bajo la pared y será sencillo encontrar el pie de vía. Si de lo contrario desde el propio collado de la Celada tomamos directamente el atajo por la derecha (bajando), puede ser algo más perdedero, sobre todo si subimos de noche. Por lo que si no conoces la zona, te recomendamos seguir ascendiendo y no tomar este camino. En función de la época del año, puede que nos encontramos neveros en la aproximación. Por la mañana debemos tener cuidado ya que estarán helados y podemos resbalar.
L1, 40m (III): Comienza bajo una fisura, a la derecha de la vía Espejismo de Verano y a la izquierda de la gran fisura de la derecha. Si tenemos dudas, la entrada de Espejismo suele estar marcada por un jito que se apila en la pared, por lo que caminaremos unos 8 metros más para localizar la entrada. No confundirnos con la gran fisura de la derecha (la Y griega), que podría parecer la entrada de la línea natural, a la que iremos a dar más arriba en el segundo largo. Escalaremos por un diedro/fisura cómodamente que sube bastante tumbado y va ganando algo de verticalidad. la reunión la encontraremos tras hacer un pasito en travesía hacia la derecha. sobre una pequeña vira.
L2+L3, 60m (IV+): Nosotros solemos empalmar estos largos, evitando la reunión en medio de la chimenea. Esto es opcional. Si se decide empalmar se ha de tener en cuenta conducir muy bien las cuerdas para que nos llegue la longitud, ya que si no, puede costarnos alcanzar los clavos de la reunión de la repisa.
El largo comienza por una placa con ligera tendencia hacia la derecha para seguir luego bastante recto buscando el recorrido más sencillo, hasta meternos debajo de la chimenea. Aquí encontraremos un cordino (generalmente suele estar en una oquedad húmeda). unos metros por encima veremos un cordino y un clavo, que pertenecen a lo que sería la R2. Escalamos en chimenea y una vez sobrepasemos la R2, empezaremos a ascender entre la placa de la izquierda y la canal. De esta forma llegamos a la gran repisa de la R3, con unos clavos bastante altos sobre los que montar la reunión.
L4, 18m (V): Largo corto y muy bonito. Comienza recto por una bonita placa. Tras chapar un puente de roca, nos pasamos a un diedro babaresa, y seguimos a buscar otro puente de roca. Atención a la roca y a ese seguro ya que puede estar un poco precario. Una vez chapado, nos subiremos bastante rectos, y con tendencia a la derecha a buscar la reunión en una vira a la derecha.
L5+L6, 60m (IV): Comenzamos escalando por una placa con tendencia hacia la derecha. Una vez pasada la placa, caminamos un poco hacia la derecha y flanquearemos un espolón para montarnos a la derecha sobre la placa. Hay que tener cuidado aquí ya que encontraremos un par de metros de roca rota y algo suelta en la que habrá que escalar y pisar con delicadeza. pasado este tramo, encontraremos un cordino, y la dificultad disminuye, trepando ahora por una vira/canal muy sencilla en diagonal con tendencia a izquierda. Encontraremos unos clavos que indican la R5 pero nosotros solemos sontinuar sin hacerla. Si queremos chaparnos aquí, aconsejamos alargarlo mucho ya que de lo contrario nos hará un gran rozamiento en la cuerda. Si no, pasaremos algo más abajo obviándola. Seguimos hacia la izquierda sin ganar mucha altura, por la canal más evidente y continuamos un poco más en diagonal para alcanzar la R6 de parabolts y cadena (rapelable). Aquí la vía Espejismo de Verano se une con la Cepeda.
L7, 20m (III): Continuamos hacia la izquierda ascendiendo ligeramente y alcanzamos una vura horizontal con bastante piedra suelta (extremar la precaución, pues puede haber muchas cordadas por debajo). Aquí no debemos meternos hacia dentro de la cueva, aunque veremos un cordino en su esquina izquierda y pueda parecer una cómoda reunión. Lo que debemos hacer es obviarlo, y continuar caminando hacia la izquierda hasta un diedro marcado. No lo ascendemos sinos que vamos a flanquear el espolón sin ganar prácticamente altura. Una vez al otro lado, en diagonal izquierda a pocos metros encontraremos una cómoda reunión con cordinos en un gran puente de roca. A partir de aquí debemos de tener cuidado ya que puede haber cordadas por encima de nosotros.
L8, 60m (IV): A tope de cuerda. Subimos un poco por la izquierda, por lo más sencillo, hasta una bañera, nos subimos a ella y hacia la derecha encontraremos una fisura (buena protección), nos subimos hacia la derecha en un nicho y lo vamos sorteando todo hacia la derecha, pasaremos un clavo, y tras chaparlo (y extenderlo), tiraremos hacia la izquierda hacia la base de una bonita y estrecha chimenea. veremos algún cordino, que si queremos podemos chapar, o continuamos por el diedro donde al poco de empezar a subir, encontraremos un clavo. Seguimos ascendiendo, y al final de esta, otro clavo. Tras chaparlo, nos pasamos totalmente a su izquierda fuera del diedro-chimenea, y comenzamos a escalar por canalizos. Es más sencillo siempre un poco hacia la izquierda, y si buscamos bien, encontraremos buenas manos. Continuamos por los canalizos hasta montarnos en una vira. Una vez ahí, totalmente a la derecha, pasamos un pequeño nicho, y nos subiremos en una panza por su lado derecho, donde encontraremos la reunión de tres clavos (una equalette aquí puede venir muy bien).
L9, 25m (V+): El Rompetobillos. Largo corto y explosivo debido a que se encuentra muy pulido. Nos situamos bajo la panza en la que vemos un pequeño puente de roca, y un spit con un cordino. Seguimos escalando por el diedro, que da muy buenas protecciones, y tras un pequeño tramo corto, vuelven a aparecer cantos y la dificultad concluye. Dos cordinos más nos guían hasta la piedra empotrada que marca la entrada en el anfiteatro. Aquí, conviene pasar primero la mochila, para no quedarse atascado/a en mitad del agujero.
Trepada final, 120m (II): Desde la última reunión tendremos que ir en dirección al final de la vía Sur Directa desde donde empezaremos a ascender con tendencia a izquierda (mirando hacia la cumbre) sorteando un gran bloque que se encuentra algo lavado. luego subiremos hasta alcanzar una canal, la que está más a la derecha de las dos, que a su base tiene una roca roja con curiosos círculos concéntricos de colores. sabremos que estamos en la canal más fácil para llegar al cresterío final. al llegar arriba encontraremos un jito, y seguiremos hacia la izquierda hacia la cumbre sin pérdida. es importante alcanzar este jito en el descenso, pues muchas cordadas comienzan el descenso antes de alcanzarlo, embarcándose por donde no es.
Desde la cumbre, habrá que volver por el camino andado hasta el jito que se encuentra al final de la canal, en medio de la arista. Desde ahí bajaremos destrepando la canal, con máximo cuidado de no tirar piedras. seguiremos el mismo trazado de la subida, recordando poner atención en los puntos delicados y en el tramo del bloque que está algo pulido para no llevarnos un susto. Bajaremos por cualquiera de las lineas de rápel de la cara sur, evitando bajar por la vía Directa de los Martínez
Una vez en el suelo, bajamos la empinada pendiente y retomamos camino bordeando la cara sur hacia la cara este, y por pedreros y llambrias marcados con jitos, iremos a buscar la canal de la celada, la cual descendemos y ya tomamos un camino marcado por el que volvemos a subir hasta el refugio.
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